La característica principal de un coche eléctrico es su motor.
Se trata de un motor eléctrico, no de un motor de combustión. Por lo tanto, no funciona con gasolina ni diésel, sino con la electricidad de una batería ubicada en el interior del vehículo.
Su potencia y autonomía varían según el modelo. Por ejemplo, el Renault Megane E-Tech eléctrico tiene una autonomía de hasta 470 km (según el ciclo WLTP) y alcanza hasta 220 CV. Otras características especiales:
- Conducción suave y cómoda, sin caja de cambios, sin ruidos ni olores, pero con una aceleración dinámica.
- Carga completa práctica y económica, ya que la batería se puede cargar en casa conectada a la red eléctrica o en un punto de carga público.
- Más respetuoso con el medio ambiente, ya que las únicas partículas que emite el vehículo provienen de los frenos o del desgaste de los neumáticos.